Cómo conseguir que hacer ejercicio se convierta en una costumbre

Deja a un lado las excusas e incorpora el ejercicio a tu rutina diaria, es más fácil de lo que piensas

Cuando empecé a hacer ejercicio, me costaba un montón convencerme a mi misma de que tenía que dedicar tiempo a sudar. El trabajo, las agujetas, es que hoy llueve… siempre había una excusa. Sin embargo, ahora meses más tarde forma parte de mi rutina, incluso los días que me toca descansar me siento rara.

ejercicio-habito

Estos son algunos trucos que te pueden funcionar:

Consigue un compañero para hacer ejercicio

Ya sea salir a correr o ir al gimnasio, si quedas con otra persona te costará más echarte atrás. Tienes que llamarle, darle explicaciones y te sientes mal. Además al hacer ejercicio con otra persona, puedes aconsejarle sobre los fallos de postura o competir (de forma sana) para ver quien lo hace mejor y superarte a tí mismo.

Cambia de ejercicios

Además de que es recomendable cambiar de ejercicios para mover diferentes partes del cuerpo, es cuestión de aburrimiento. Si todos los días vas a spinning al final te vas a aburrir. Prueba clases nuevas o corre por sitios diferentes para mantener tu mente despierta.

Conviértelo en una prioridad

Esta es la más complicada de entender pero una de las que me ha funcionado mejor. Sí, es verdad, has estado 20 años sin hacer ejercicio, está claro que no es una prioridad. Pero se trata de tu salud, y si no haces algo, te darás cuenta a las malas. Tu salud es tu prioridad en esta vida, hay que estar sano y sentirse bien con uno mismo para vivir más y ser feliz. No hace falta que te mates en el gimnasio, andar (que no pasear), correr o hacer 30 minutos de cardio al día son suficientes. Te sentirás mejor contigo mismo por estar haciendo algo por tu salud y poco a poco te darás cuenta de los resultados. Y no hablo de adelgazar necesariamente, sino de subir las escaleras sin ahogarte o mejorar tus problemas de espalda.

Haz ejercicio por la mañana

Si tu único momento para tí es cuando el resto de la casa duerme, levántate antes y quítatelo de encima. No sólo te deja el resto del día libre sino que hacer ejercicio por la mañana (dicen) es mejor para el metabolismo.

O siempre a la misma hora

Todas las tardes a las ocho, dejo todo lo que estoy haciendo y me pongo con mi ejercicio. Igual que todos los martes a las 10 tengo una reunión o los miércoles vas al cine. Incorpóralo como una cosa más que tienes que hacer, siempre a la misma hora. Al final se convertirá en un hábito.

Haz ejercicio incluso cuando estás cansada

Cuando no te sientes muy bien, o estás en “esos días”, o te duele la cabeza o… a no ser que te tengas dolor de verdad por el que no puedas realizar movimientos, intenta hacer ejercicio. Aunque sea suave. El yoga o salir a andar te pueden ayudar a recuperarte antes y sentirte mejor.

Tacha los días en el calendario

Hazlo como quieras, pero llevar un registro de los días que haces ejercicio puede motivarte a seguir adelante. La prueba visual y el hecho de tachar o compartir “he corrido 3km” con el resto del mundo, te animarán a mantener el hábito.

En trozos o de golpe

30 minutos al día, 6 días a la semana son más fáciles de conseguir que 3 horas enteras de un día. O al revés. Dependiendo de tu rutina, de tu trabajo y tus hijos, habrá una manera de organizarte. En cuanto a tu cuerpo, lo que cuenta es la suma total del tiempo que le dedicas.

Hazte con un sistema de recompensa

Esta es la otra cosa que me ayudó. Consiste en darte “premios” por cada día que hagas ejercicio. En mi caso, por cada hora de ejercicio, cuento 1 euro para comprarme caprichos (ropa que no necesito o maquillaje que tampoco me hace falta). Pueden ser millones de cosas, comprarte unas zapatillas nuevas tras un mes de salir a correr o ver tu serie favorita. Encuentra lo que funciona para ti y ponlo en marcha.

Y a vosotras, ¿hacéis ejercicio de forma regular? ¿cómo lo conseguisteis? ¡Cuéntanos!

¿Te ha gustado este post? ¡Compártelo!

También te puede interesar